Los astrónomos deben estar extasiados por dos hechos ocurridos en los últimos días y que, por su naturaleza, escapan del trabajo habitual que realizan.
El primero de ellos tiene que ver con el planeta Júpiter y su descubrimiento lo realizó un astrónomo aficionado (Anthony Wesley de Australia), quien el Domingo pasado fotografiaba el planeta con su telescopio de 40 centímetros en una zona cercana a Canberra.
En su registro del suceso detalló que al observar una mancha oscura rotando en la región polar sur de Júpiter sintió de inmediato curiosidad. En un principio lo relacionó con una tormenta polar oscura (las que son muy comunes), pero en la medida que la mancha fue girando para entrar en el campo de visión; se percató que era una mancha muy negra.

La noticia de inmediato comenzó a circular por los medios especializados, llamando la atención de los científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California, los que apuntaron el Telescopio Infrarrojo de la NASA ubicado en Hawai hacia el punto descrito por Wesley, logrando obtener imágenes que confirmaban que el planeta había sido impactado por un objeto con un diámetro similar al de La Tierra.
Con la imágenes los científicos pudieron determinar como probable punto de impacto una zona cercana a la región polar sur del planeta, la que presenta una especie de cicatriz oscura visible y brillante, desde la cual son lanzadas partículas a la atmósfera superior y que son detectadas en las longitudes de onda infrarrojas. Junto con lo anterior los científicos comprobaron un calentamiento de la troposfera superior, con una probable emisión extra de gas de amoniaco en las longitudes de onda del infrarrojo intermedio.
Pero no todos los astrónomos estan pendientes a Júpiter, ya que una misteriosa mancha brillante apareció en las nubes de Venus y que, según cálculos realizados, podría deberse a la erupción de un volcán en su superficie.
Los científicos desde hace años tienen la sospecha de que hay actividad volcánica en el planeta, pero nunca ha podido ser observada en forma directa debido a que el planeta se encuentra totalmente cubierto por nubes.
Al igual que en el caso de Júpiter quien descubrió este evento también es un astrónomo aficionado (Frank Melillo de Holtsville en Nueva York), quien alertó a otros astrónomos y quien señaló que en otras oportunidades había visto manchas brillantes, pero en este caso llamó mucho su atención lo excepcional del brillo y lo extenso del área que cubría.

Posible erupción volcánica en Venus
Un estudioso del planeta Venus (Dr. Sanjay Limaye de la Universidad de Wisconsin), señaló que la posibilidad que se estuviese en presencia de una erupción volcánica sería algo genial, pero que se debía esperar hasta que lograra ser confirmada.
Otros astrónomos sugieren que por la posición de la mancha (sobre los 50 grados de latitud sur), se encuentra por debajo de las regiones volcánicas conocidas de Venus.
Y ustedes, ¿Qué opinan?